sábado, 17 de diciembre de 2011

Realidad o Ilusión

El crecimiento de Panamá es un sueño de todos, casi como un mito o un cuento de cuna para adultos. Un crecimiento sostenible de alrededor del 7% por los últimos 10 años y sin ninguna muestra de querer parar. Teniendo el canal en nuestro poder nos ha dado una ventana al mundo que hemos sabido aprovechar durante este periodo de tiempo, nos hemos solidificado como un lugar de inversión y posibilidades. Muchos comparan a Panamá con el Singapur de los 70’s y 80’s que con un mundo en caos siguieron creciendo y llegaron al primer mundo. Esta, por ahora, es la realidad de Panamá, con todo a nuestro favor y muy pocas cosas en contra. Un país rico en minerales naturales, con el océano pacifico y atlántico a dos horas de distancia en carretera, una historia profunda de diversas culturas. Una flora y fauna que pudiera tomarse un libro entero en explicar y todavía fuera solo un resumen. Un canal que obviando la parte de ingeniería impresionante es uno de los pilares del mercado mundial. Será este crecimiento sostenible o estaremos entrando en una burbuja inmensa?

La teoría de una burbuja económica es que hay crecimiento con pocos fundamento y a base de mucha especulación. Si bien es cierto la especulación es importante para un crecimiento ya que toda inversión es una apuesta a futuro por lo tanto una especulación de un futuro positivo. La clave es la base de la especulación, si es sostenible ese crecimiento o no. Es la pregunta que hay que hacerse en torno a este sueño llamado Panamá. ¿Que sostiene a Panamá en su lugar, cuales son las fuerzas que mantienen este país a flote y creciendo?

Panamá es un país diversificado económicamente, tenemos el canal como mayor impulsador económico del país y el resto a crecido orgánicamente a base de la influencia del canal. Si el canal hubiese sido creado en Nicaragua entonces la bonanza económica fuera allá y no aquí hay que estar muy claro en eso. Gracias a Dios tuvimos buenos compatriotas que negociaron nuestro futuro económico, muchos con sus vidas, para llevarnos al lugar donde estamos hoy en día. Panamá a lo largo de su historia también a diversificado su economía a otros sectores como los servicios y la compra y venta de productos. Todos derivados del canal pero no necesariamente dependientes de el. En fin el crecimiento panameño en torno a la economía se ve muy saludable. Teniendo la ampliación del canal terminando en un par de años significa un crecimiento estable hasta entonces y unos años mas después de eso. Cuando este en operación el nuevo canal y asumiendo que todo va bien estaremos mostrándole al mundo que nuestro país puede sostener una obra de macro ingeniería y dará confianza a inversionistas potenciales de otros macro proyectos interesantes en Panamá. Estos pueden y debería ser macro puertos, plantas que dan valor agregado a productos básicos entre otros. El valor que tiene Panamá en el mundo es único y necesitamos sacarlo a relucir.

Si seguimos las teorías de Adam Smith en donde el mercado se regula por si solo entonces Panamá estaría bien en todo sentido. Lastimosamente la teoría de autorregulación por el mercado mismo se a comprobado una y otra vez desajustada con la realidad. Aunque la teoría tiene sentido los humanos no hemos podido aplicarla debido a nuestra pasión por el egoísmo singular. Es por eso que necesitamos el gobierno, un gobierno que reparte a los que tienen menos y regula las industrias para asegurar que sigan las reglas. Es justo aquí donde Panamá tiene una gran deficiencia, los gobiernos en Panamá han hecho mas o menos lo contrario en nuestra pequeña historia de país democrático. Saliendo de la disputa actual del gobierno y moviéndose a un plano mas histórico podemos ver como las personas que han tomado el poder en Panamá usualmente lo hicieron de una manera muy populista y sin enfatizar mucho en las propuestas de estado que tenían pensadas. Dos de nuestros 5 presidentes han sido votados por su historia como hijo o viuda de un líder popular del pasado como lo fueron Omar Torrijos y Arnulfo Arias respectivamente. Dudo mucho que estos hubiesen llegado al poder debido a sus propuestas de estado. Es triste que los debates políticos se centren en las personas solamente y las propuestas son escuchadas muy poco. Inclusive algo tan básico como una ideología política dentro de los partidos se traza con el líder de turno y no por el colectivo del partido. La función de un partido político es juntar a personas con pensamientos similares dentro de una misma estructura para que así las ideas y pensamientos de esas mismas personas puedan ser escuchadas pero eso es muy lejano a la realidad que se vive dentro de esas instituciones en Panamá. Lo se porque soy miembro de un partido político. ¿Entonces cual es la razón por la cual esto es así?

Hay que indagar dentro de las causas del porque de esta realidad. Cual es el significado de esto y como se puede arreglar. Un partido político lo confecciona la sociedad en general. Nuestra sociedad a evolucionado para formar grupos de pensamientos parecidos que luchan por llegar al poder y así implementar sus ideales. Si este grupo de personas esta metido en la política solo por la búsqueda de poder sin importar los ideales entonces de que funciona el partido político. De que funciona esa persona dentro de la sociedad. Esa es la realidad de nuestro país lastimosamente. La gente se cuadra con la persona que este de moda y que este marcando en las encuestas. Se pegan a la teta del poder para poder sacarle la mayor cantidad de leche posible, esa misma leche que esta destinada al pueblo. Si indagamos un poco mas y preguntamos porque esto es así podemos ver algunas cosas inclusive mas interesantes. Si bien es cierto la sociedad molda la política del país ya que si un político quiere llegar al poder tiene que convencer a la gente para que le den el voto para así ser electo. Por lo cual la política emula el sentimiento de la sociedad colectiva en su forma mas pura.

Entonces partiendo desde la premisa personal de que la clase política del país es vergonzosa en su mayoría, podemos trazar la causa directa a la sociedad. Si lo que la gente pide es un presidente que este saltando en una tarima borracho cantando un jingle entonces ese es el presidente que van a tener. Si la sociedad pide un presidente que tenga planes de estado e ideas de cómo llevar a este país al primer mundo colectivamente entonces ese es el presidente que vamos a tener. Lo que depende es la gente, si pensamos que nos merecemos a un buen presidente en este país o no. Si lo valemos.

Al final vivimos en un mundo de balance, indudablemente nuestra economía seguirá en crecimiento porque los factores están marcados para que esto suceda pero si nuestra política y por ende nuestra sociedad no le sigue el paso entonces vamos a balancearnos. O la economía baja o la política/sociedad sube pero el camino que estamos tomando no es sostenible. Panamá lo tiene todo para ser un país emblema en el mundo. Con la mezcolanza de culturas, las oportunidades económicas debido a nuestra posición geográfica y el canal, el futuro de Panamá debería estar asegurado y lo digo en términos de personas no de números ya que de nada sirve tener números bonitos cuando solo se dirigen a un pequeño grupo dentro de la sociedad. Si educamos a nuestra sociedad para que pueda incorporarse a las oportunidades que este país les esta brindando entonces la conciencia colectiva sobre la política cambiara en este país a resultado de esto. El único problema es que la educación es impopular de cambiar ya que los resultados se ven en 20 años y aquí en Panamá muy pocas personas están viendo mas allá del 2014.

Escrito por: Gabriel Fonseca

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Al estudiar una democracia hay 3 factores claves que la definen: 1. Transparencia/eficacia 2.Participación 3. Cultura Política.
Es interesante que Panamá, aunque tiene el mismo puntaje en eficacia y transparencia del proceso que democracias tan perfectas como Suiza o Dinamarca, sigue calificando como democracia imperfecta debido a los bajísimos puntajes en participación y cultura política. Creo que esta es la base del problema político que mencionas y que va más allá de la educación, ya que tiene dos enemigos fundamentales que van muy de la mano: el conformismo y, el peor de todos, la indiferencia.
Cuando hablo de conformismo me refiero, principalmente, al conocimiento sin responsabilidad alguna. ¿Qué quiero decir con esto? A lo lamentable que es que en nuestro país los políticos hacen lo que les da la gana, sale en primera plana de la prensa local, el chisme dura por un par de semanas...y ahí murió. No existe exigibilidad alguna en nuestra sociedad.
Por otro lado, la famosa indiferencia. Tenemos a un sector de la sociedad que ha sido marginado por años, de generación en generación, tachados de ignorantes, nunca han sido escuchados por los mismos ignorantes que argumentan su ignorancia para poder seguir ignorándolos. Su valor de ser humano ha sido igualado a 0 y sus oportunidades limitadas a transferencias económicas condicionadas.
De nada nos sirven excelentes políticos, graduados en las mejores Universidades y con "muy buenas" propuestas, si no les interesa escuchar ni conocer a profunidad las historias, opiniones y necesidades verdaderas de ese sector de la sociedad a quien realmente afectan todas las políticas públicas que se aprueban en este país.
De nada sirve que, como bien me dijo una amiga que vive en un asentamiento Nica, sigamos teniendo políticos "Que caminen en los zapatos del pueblo" si nunca han sentido, aunque sea por un momento, las piedras.

Publicar un comentario